Playa del Carmen.- Al recibir una llamada telefónica por parte de estafadores quienes exigen dinero, encerrados en algún penal, es algo ante lo que un ciudadano común cuelga el teléfono. No fue así para el regidor José Luis “Chanito” Toledo, quien aprovechó este incidente para correr a contarle a la prensa, para infundir temor entre la ciudadanía y, de paso, exigir que el pueblo le pague un escolta.
Las extorsiones telefónicas son una estafa fácil para quienes cuentan con bases de datos que incluyen nombres, números y direcciones, información que utilizan para fingir conocer o tener ubicada a la víctima, y así exigir dinero. Aunque la mayoría se percata del engaño y cuelga, basta con que unos pocos caigan para que esta actividad se haga redituable.
En fechas pasadas, varios ciudadanos en Playa del Carmen reportaron haber recibido llamadas de este tipo, al parecer, por haber conseguido este grupo datos de algún listado local. Entre las víctimas, estaba el regidor José Luis Toledo, quien señaló este hecho a los demás integrantes de su cabildo.
De forma anecdótica, varios regidores indicaron que, como muchos ciudadanos, también han recibido alguna llamada similar, y que lo normal es colgar el teléfono y denunciar al número telefónico. Estos comentarios de buena fe fueron utilizados por “Chanito” para afirmar ante la prensa que “el crimen organizado” tenía amenazado a integrantes del cabildo, algo totalmente exagerado y fuera de contexto.
¿Su propósito?, exigirle al Ayuntamiento de Playa del Carmen que les otorguen protección; es decir, que saquen a policías de sus labores patrullando calles y que transformen en choferes y escoltas de políticos, al igual que en los tiempos del priismo que “Chanito” Toledo tanto añora.
Al regidor no le importó sembrar miedo de forma innecesaria para lograr su cometido, aunque esto signifique que estos estafadores puedan más fácilmente engañar a ciudadanos, víctimas de este temor fomentado por Toledo Medina.
El grado de éxito de estos delincuentes depende del miedo y de la desinformación, pues ellos cuentan en que la víctima no sepa del engaño o que dude lo suficiente como para acceder pagarles. Por ello, el Gobierno del Estado de Quintana Roo y la Fiscalía General del Estado mantienen una campaña activa para concientizar a la ciudadanía sobre estos fraudes, y para que sepan los pasos que deben realizar: colgar y reportar el número telefónico al 089.
José Luis Toledo Medina socavó estos esfuerzos al darle difusión y credibilidad a una obvia estafa operada de algún penal del centro de la república. De nueva cuenta, actúa con irresponsabilidad, propia de quien ha crecido rodeado de privilegios.